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La verdad se refleja en tu cara

Cada vez que una persona miente o trata de ocultar sus emociones, se producen pequeños movimientos involuntarios de sus músculos faciales que pueden dejar al descubierto la mentira o la emoción. Estos pequeños movimientos se conocen como microexpresiones.

Aprovechando el estreno de serie de televisión Lie to me (Miénteme) en España el pasado 31 de agosto, vamos a dar unas pequeñas pinceladas sobre lo que nuestra cara refleja en los diferentes y más comunes estados.


Ya tenéis alguna pista que pueda delatar a tu dentista o a tu novio. Y al menos descubráis 1 de cada 3 mentiras que dice un adulto en 10 minutos de conversación. Por ejemplo si en vuestro aniversario le regalas a tu pareja un bola de jugar a los bolos y ella por no herir tu corazoncito por culpa de tu mal gusto, dice: "me encanta, cariño", pero notas que la comisura de su labio se eleva (desprecio) es hora de que lleves tu almohada al sillón.

Y como bien añade mi amigo y consultor Yago de Marta,

Para percibir estas microexpresiones hace falta mucho entrenamiento. A menudo son tan sutíles que pasan inadvertidas aún prestando mucha atención.
Por otro lado, lo que señalan fundamentalmente es falta de correspondencia (no necesariamente mentira como tal). Es decir, muestran cierta contradicción discursiva o interna.
Digo esto porque después de leer un libro hay lectores que salen a la calle a buscar este tipo de pistas. Lo que sucede es que ignoran que tan sólo son "pistas". Hay que observar toda la acción durante un tiempo para ir determinando la correspondencia sistemática entre (tema o situación) y "pista". Hay que determinar otros avisos (de tipo linguístico y discrusivo)Y aún así, es difícil estar del todo seguro...

No mientas...

modelo: Diego Campillo
info: FOX
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La danza de las manos

Es común encontrarse a mucha gente a la hora de intentar expresar sus emociones en forma de palabras, que acompañan su sintonía con ademanes que podrían dejar ciego a más de uno.


Quién no ha escuchado la frase: "si le ataran las manos se quedaría mudo".

Por lo general los demás son conscientes de los movimientos que hacemos con las manos a la hora de hablar, bien sean para acompañar de forma armónica a nuestras palabras, para reforzar nuestra historia, para ayudar a comunicar un mensaje verbal incoherente o para delatarnos en situaciones invasoras.

Y si cada persona es un mundo, cada cultura lo es aún más. Ya sea norteamericana capaz de invadir tu espacio personal con gestos informales, fuertes y secos. Italiana con gestos ampulosos, siendo más expansivos y simétricos aprovechando movimientos en dirección hacia su cuerpo con movimientos enérgicos a la par que suaves y homogéneos. Francesa de escasos movimientos pero llenos de elegancia y precisión... Todos disfrutan de un contoneo especial a la hora de comunicarse capaz de heredarse hasta tres generaciones.

De la misma manera las diferentes culturas también disfrutan de gestos comunes que ayudan a levantar la barrera del idioma: Todos si levantamos el dedo pulgar en una autopista sabremos que no tenemos que parar el coche si no queremos ser el guión de la próxima película de miedo "el autoestopista". O si alguien pasa su dedo indice alrededor de su cuello por la zona de la garganta puede que nuestra vida peligre. O si tu padre se inclina en su silla después de comer y palmea su estomago es hora de hacerle una manzanilla. Gestos como estos son los llamados universales.

Dejando de lado los conscientes, pasamos a los inconscientes, aquellos que te pueden delatar. Los más comunes:

* Rascarse la nariz. Propio en hombres, anuncian una mentira.
* Masajearse el cuello. Esto es una reacción inconsciente al hormigueo nervioso que experimentan por la tensión muscular que provoca la mentira.
* Esconder las manos tras la espalda. Si no lo enseñas da que pensar, algo ocultas.
* Frotarse las manos o jugar con un boli. Es una manera de pasar esa tensión a un objeto.
* Taparse la cara o tocarse el rostro. Síntoma de incomodidad a la hora de mentir.

* Taparse la boca. Si estás siendo el receptor del mensaje y tapas tu boca no confías mucho en tu emisor.
* Acariciarse la barbilla. Gesto pensativo.
* Entrelazar los dedos. Gesto autoritario.
* Jugar con el pelo. Falta de confianza e inseguridad.

Y finalmente, dando la última pincelada, subrayaremos como utilizar nuestras manos en una conversación, entrevista o discurso.

* Dar la mano siempre en paralelo. Darla con la palma hacia arriba es símbolo de sumisión y hacia abajo de persona dominante.
* Las palmas de las manos. Siempre mostrándolas es un claro ejemplo de transparencia.
* Evitar los gestos fuertes y secos y más de arriba hacia abajo (denotan imposición) y de fuera hacia adentro (denotan egoísmo). Siempre de dentro hacia fuera en señal de altruismo.
* Los gestos por encima de la cintura siempre peligrosos, mantener siempre una posición relajada, con los brazos en ángulo de 90º.

El protagonismo del dedo pulgar imprime el carácter de la persona. Cuando las manos están en los bolsillo y asoma el pulgar delatan seguridad en nosotros mismo y un alto grado e dominio. Al igual que a la hora de cruzar los brazos dejando ver este dedo.


Enséñame como gesticulas y te diré como eres.

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